La adquisición de AT&T México por 2,000 millones de dólares obligará a Televisa a priorizar la integración del negocio y la disciplina financiera, lo que reduciría sus posibilidades de participar en la licitación
La salida de AT&T del mercado mexicano y las presiones financieras que enfrentará Televisa tras adquirir sus operaciones reducen las posibilidades de que la próxima licitación de espectro para redes 5G atraiga a nuevos participantes. Con este escenario, Telcel se perfila como el único operador con interés en adquirir frecuencias, un panorama que complica los planes de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para ampliar la disponibilidad de este recurso y acelerar el despliegue de la tecnología en el país.
Aunque Televisa absorberá la operación mexicana de AT&T mediante una adquisición valuada en 2,000 millones de dólares, su participación en la subasta no se considera probable en el corto plazo. La empresa tendrá que integrar los nuevos activos, fortalecer su red y mantener bajo control sus compromisos financieros, prioridades que limitarían su margen para asumir el costo de nuevas frecuencias.
La reducción de posibles compradores llega cuando México busca destrabar una licitación que acumula cuatro años de retraso y mejorar su posición en el desarrollo de redes de quinta generación. Para el regulador, el desafío será encontrar condiciones que hagan atractivo el espectro para los operadores sin comprometer los objetivos de recaudación, cobertura y competencia.
Jesús Romo, analista de la consultora GlobalData y especialista en telecomunicaciones, considera que la configuración actual del mercado móvil no favorece una subasta con la participación de varios operadores.
“El espectro en el país es un activo costoso y tomar un compromiso de esa magnitud tras una compra es complejo. Además, Televisa tiene el compromiso de inversiones en su red fibra, bajo eso, el regulador deberá buscar opciones para atraer a más interesados en la licitación. Hasta ahora, Telcel sería el interesado”, aseguró.
Televisa pone primero sus finanzas
La adquisición de AT&T México colocará a Televisa frente a una operación que exigirá recursos para integrar los activos, mantener la calidad de los servicios y fortalecer la infraestructura de conectividad. A ello se suman las inversiones que la compañía debe realizar en su red de fibra, por lo que destinar más capital a la compra de espectro podría aumentar las presiones financieras.
Aunque las frecuencias serán necesarias para ampliar la capacidad de su red móvil, la empresa tendrá que equilibrar esas necesidades con la consolidación del negocio y el cuidado de su perfil crediticio. La prioridad será evitar que la adquisición y los compromisos de inversión deterioren sus indicadores financieros.
La evaluación coincide con la de Moody’s, que señaló la importancia de preservar la estabilidad financiera de la operación. Entre las medidas que reflejan la atención de la compañía sobre sus recursos destacan la suspensión del pago de dividendos durante 2026 y la emisión de obligaciones forzosamente convertibles en acciones por 6,918 millones de pesos.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, Televisa contaba con 41,827 millones de pesos en efectivo e inversiones de corto plazo. Sin embargo, esa disponibilidad no significa que todos esos recursos puedan destinarse a una licitación, pues la empresa también debe financiar la integración de AT&T México y atender sus necesidades operativas y de inversión.
El precio del espectro complica la subasta
El costo de las frecuencias es uno de los principales obstáculos para atraer participantes. Aunque la Secretaría de Hacienda propuso reducir 12% el costo del espectro para 2027 , el ajuste no garantiza que más operadores decidan participar en el proceso.
La licitación que prepara la CRT será la primera del nuevo regulador y estará dividida en tres segmentos: redes industriales, servicios fijos por microondas y banda ancha móvil masiva. Este último está dirigido a las empresas que buscan ampliar o fortalecer sus redes 5G para ofrecer servicios a los usuarios finales.
El antecedente más reciente ocurrió en 2025, cuando el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) publicó las bases para una licitación de frecuencias destinadas a servicios 5G. El proceso fue frenado por el gobierno federal a través de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT).
Su titular, José Antonio Merino, argumentó que la propuesta no respondía a las necesidades de conectividad del país y advirtió que, si la subasta seguía adelante, emprendería acciones legales.
A las diferencias sobre el diseño de la licitación se suman los cambios regulatorios que ha experimentado la industria durante los últimos siete años. Analistas han señalado que el debilitamiento y posterior desaparición del IFT, su sustitución por la CRT y la entrada en vigor de un nuevo marco legal, junto con los altos costos del espectro, han contribuido al retraso en la expansión de las redes 5G.
México tiene menos espectro del recomendado
México mantiene un rezago en el despliegue de redes 5G . Al cierre de 2025, el país ocupó el lugar 45 de 46 países en el Índice de Conectividad 5G de la GSMA, asociación internacional que agrupa a operadores de telecomunicaciones. México obtuvo 28 puntos de 100, por encima únicamente de Nigeria, que registró 17 puntos.
La cobertura garantizada de 5G a escala nacional es de 38.2%, de acuerdo con el estudio de cobertura de la CRT. La expansión de esta tecnología es relevante no solo para mejorar la velocidad de conexión, sino también para habilitar aplicaciones que requieren baja latencia, automatización industrial, Internet de las cosas e inteligencia artificial.
La disponibilidad de frecuencias también limita la capacidad de las empresas para responder al crecimiento de la demanda de conectividad, impulsada, entre otros factores, por los servicios de streaming y las aplicaciones de inteligencia artificial.
México cuenta con 562.51 MHz de espectro, frente a los entre 1,280 y 1,720 MHz que recomienda la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). La disponibilidad nacional equivale a entre 32.7% y 43.9% de los niveles recomendados, una diferencia que muestra la magnitud del reto para ampliar la capacidad de las redes móviles.
La devolución de frecuencias por parte de los operadores también ha tenido consecuencias para las finanzas públicas. El IFT estimó que el gobierno dejó de percibir alrededor de 18,712 millones de pesos entre 2019 y 2024 por concepto de derechos de uso del espectro radioeléctrico. Durante ese periodo, Telefónica devolvió todo el espectro que tenía concesionado, mientras que AT&T renunció a diversos segmentos de bandas.
La limitada disponibilidad de espectro y la baja participación de operadores en las licitaciones podrían dificultar la expansión de las redes móviles y reducir los incentivos para acelerar el despliegue de 5G. El reto para la CRT será diseñar condiciones que permitan colocar el espectro disponible sin comprometer los objetivos de recaudación, cobertura y competencia.
La respuesta de los operadores a los costos de las frecuencias y a las condiciones de la subasta será determinante para establecer si el nuevo regulador logra atraer participantes y avanzar en el desarrollo de las redes de quinta generación en México.
expansion






