Qué implica convertirse en accionista de las empresas de Slim, cómo funciona el proceso, qué riesgos existen y qué rendimientos han ofrecido estas inversiones en los últimos años.
Hacerse socio de Carlos Slim, el empresario más importante del país , y ser dueño de una parte de sus empresas sí es posible. No se trata de un club exclusivo ni de tener una fortuna inicial: basta con entrar al mercado accionario, un espacio al que, en la práctica, puede acceder cualquier persona.
Comprar acciones de gigantes como América Móvil o Grupo Carso está al alcance del público. Sin embargo, aunque invertir en la Bolsa es más sencillo de lo que parece, no es un juego: implica riesgos y requiere información, análisis y una buena asesoría para tomar decisiones inteligentes y buscar rendimientos que hagan crecer tu dinero.
Aquí te contamos, de forma clara y sencilla, cómo dar tus primeros pasos en el mundo de las acciones, qué debes tener en cuenta antes de invertir y qué necesitas hacer si tu objetivo es convertirte en socio del hombre más rico de México.
¿Cómo entrar al mercado accionario por primera vez?
El primer paso para invertir en acciones es abrir una cuenta en una casa de bolsa regulada en México. “Puedes abrir una cuenta desde montos muy pequeños, 100% en línea, en tu celular y en pocos minutos”, explica Fernando Guerrero, subdirector de Estrategia Digital de Finamex Casa de Bolsa. La recomendación clave es elegir instituciones supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)
Además del trámite, es fundamental tener claro el horizonte de inversión. “Siempre debes invertir dinero que no vayas a necesitar en al menos tres a cinco años, porque el mercado accionario es volátil y en el corto plazo puede haber caídas”, advierte Guerrero.
Para quienes nunca han invertido, el principal reto suele ser el miedo. Alejandra Vargas, analista bursátil de Grupo Financiero Ve Por Más, señala que muchas personas no se animan porque “no saben o les da miedo perder sus ahorros”.
Por eso recomienda informarse, buscar asesoría y empezar con montos pequeños. “Hoy puedes comenzar comprando una o dos acciones, como un experimento, para irte familiarizando con cómo funciona el mercado”.
Así, entrar por primera vez a la Bolsa no requiere grandes sumas, sino información, cautela y una estrategia de largo plazo. También es fundamental considerar que los accionistas comparten tanto las ganancias como los riesgos de la empresa: aunque existan compañías muy estables, ninguna inversión está completamente libre de volatilidad.

Comprar acciones es relativamente sencillo, pero exige información, análisis y disciplina. (Expansión/Google AI Studio)
¿Cómo invertir en las empresas de Slim y qué tanto conviene?
Una vez que se tiene una cuenta en una casa de bolsa, comprar acciones de empresas como América Móvil o Grupo Carso es un proceso sencillo y totalmente digital, que se realiza desde la plataforma de inversión.
El especialista de Finamex explica que el mecanismo es intuitivo incluso para principiantes. “Lo único que necesitas, una vez que abriste la cuenta, es meterte a la plataforma de trading y buscar la empresa en la que quieres invertir. Si quieres invertir en América Móvil, buscas el nombre de la empresa y te va a aparecer”.
La app muestra la información clave para decidir. “La misma aplicación te da cierta información: cuál es el precio al día de hoy, cómo ha sido el comportamiento histórico, una gráfica de cómo se ven los precios y cierta información de la empresa”.
Sobre la conveniencia, señala que las grandes compañías suelen ser una opción adecuada para perfiles cautelosos. “Cuando hablas de las empresas más grandes, normalmente lo que tienen es mucha más solidez, su precio de la acción tiende a ser menos volátil, es decir, tiende a variar menos. Pero también es cierto que el rendimiento esperado en este tipo de empresas es un poco más moderado”.
La analista de Ve Por Más coincide en que firmas como América Móvil, Walmart, FEMSA o Grupo Carso ofrecen estabilidad, aunque con menor potencial de crecimiento acelerado. “A lo mejor ya les cuesta un poco más crecer a dígitos altos, pero siguen manteniendo un crecimiento estable”, explica.
Por ello, recomienda estas acciones para quienes privilegian la seguridad y la estabilidad emocional. “Si eres una persona que no necesita un riesgo alto a la hora de invertir, yo te recomendaría que justo invirtieras en este tipo de acciones, que son mucho más estables”.

Comprar acciones permite participar en el desempeño de corporativos como América Móvil y Grupo Carso.(Especial)
¿Cómo se han comportado las acciones de Slim?
*El equipo de Expansión realizó un análisis para medir el desempeño de las acciones de las dos principales empresas de Carlos Slim entre 2025 y lo que va de 2026, con el fin de conocer qué tan rentable ha sido invertir en ellas.
En el caso de América Móvil, matriz de marcas como Telcel, Telmex, Infinitum y Claro, el 2 de enero de 2025 su acción cotizaba en 14.95 pesos, mientras que el 4 de febrero de 2026 alcanzó los 18.55. Esto representa una ganancia de 24.92%.
Para Grupo Carso, que agrupa compañías como Sanborns, Condumex, CICSA y Carso Energy, entre otras, el precio de la acción pasó de 115.20 el 2 de enero de 2025 a 121.33 el 4 de febrero de 2026, lo que se traduce en un rendimiento de 5.80%.
Los resultados reflejan la diferencia en el dinamismo de ambas empresas. Mientras América Móvil es la tercera compañía más importante del país, según el ranking 2025 de Expansión , Grupo Carso ocupa el lugar 30. Aun así, las dos inversiones superaron la inflación anual de 3.7%, lo que implica que no solo preservaron el valor del dinero, sino que generaron rendimientos reales para los inversionistas.
Eso sí, hay que tomar en cuenta que invertir en acciones no está pensado para obtener ganancias en el corto plazo, sino como una estrategia de largo aliento, orientada a hacer crecer el dinero de forma sostenida con el paso del tiempo, por lo que se requiere de estrategia y mucha paciencia.
¿Qué significa tener acciones de las empresas de Slim?
Comprar acciones de compañías como América Móvil o Grupo Carso sí convierte al inversionista en dueño de una pequeña parte de la empresa. En términos legales, tener acciones significa ser accionista y socio, aunque sea en una proporción mínima.
El subdirector de Estrategia Digital de Finamex explica que “cuando compras una acción, te conviertes automáticamente en propietario de una parte de la empresa, por pequeña que sea”, lo que implica participar en los resultados del negocio, tanto en las ganancias como en las pérdidas.
Sin embargo, no todos los accionistas tienen los mismos derechos. La analista bursátil de Grupo Financiero Ve Por Más aclara que existen distintos tipos de acciones, algunas con derecho a voto y otras sin él. “Hay acciones que te dan derecho a participar en las decisiones de la empresa, pero también hay acciones que no tienen voto y están pensadas principalmente para inversión”.
En el caso de grandes corporativos, la mayoría de los pequeños inversionistas adquiere acciones sin control directo sobre la toma de decisiones, aunque sí con derecho a recibir dividendos, si la empresa los reparte, y a beneficiarse del aumento en el valor de la acción. “Tú eres socio, pero tu poder de decisión depende del tipo de acción que tengas y del porcentaje que representes”.
En la práctica, esto significa que cualquier persona puede convertirse en copropietaria de algunas de las empresas más grandes del país, aunque el control corporativo siga concentrado en los accionistas mayoritarios. Aun así, invertir permite participar en su crecimiento y compartir sus resultados financieros en el largo plazo.

El mercado accionario implica riesgos y exige visión de largo plazo, pero puede ofrecer altos rendimientos si se invierte con estrategia. (Foto: Yuri Cortez/AFP)
Otras maneras de invertir en acciones y la importancia de diversificar
Invertir en la Bolsa no se limita a comprar acciones de grandes empresas. Los especialistas coinciden en que existen estrategias más simples y diversificadas para hacer crecer el dinero y reducir riesgos, sobre todo para quienes van empezando.
Fernando Guerrero explica que hay dos caminos principales. El primero es elegir directamente las empresas, lo que exige análisis e información. “Una de las características importantes de las empresas que cotizan en bolsa es que toda su información es pública, entonces puedes buscar qué están haciendo, sus planes y sus proyectos”.
La segunda opción son los ETFs, instrumentos que agrupan varias empresas en un solo título. “Un ETF es un título que adentro ya tiene muchas empresas. Por ejemplo, puedes invertir en el Naftrac, que incluye las 35 principales empresas de la Bolsa Mexicana, y así ya automáticamente estás diversificando”. También existen ETFs que invierten en los principales mercados de Estados Unidos y Europa, lo que permite repartir el riesgo entre distintas regiones.
Alejandra Vargas de Ve Por Más añade que la estrategia depende del perfil del inversionista. Para quienes pueden asumir mayor riesgo, especialmente los más jóvenes, hay oportunidades en compañías menos conocidas.
“Si eres una persona un poco más arriesgada, a lo mejor más joven y con más tiempo para reponer el capital, sí estaría bien invertir en empresas que no son tan conocidas, porque por un riesgo más alto te están pagando un mejor rendimiento”.
En todos los casos, la clave está en diversificar, informarse y elegir una estrategia acorde con el perfil y los objetivos personales.
Los errores más comunes al comprar acciones
De acuerdo con los especialistas consultados, estos son los errores más frecuentes que cometen quienes recién se inician en el mercado accionario y que conviene evitar para reducir riesgos y tomar mejores decisiones de inversión:
1.- Invertir sin informarse
Comprar acciones sin conocer la empresa, su negocio, su situación financiera o sus planes suele llevar a malas decisiones. La falta de información incrementa la incertidumbre y el riesgo.
2.- Dejarse llevar por el miedo
Muchas personas sólo asocian la Bolsa con momentos de crisis, lo que provoca temor a perderlo todo y evita que inviertan o las lleva a vender en el peor momento.
3.- No definir un horizonte de inversión
Pensar en las acciones como una inversión de corto plazo genera frustración. El mercado accionario está diseñado para el largo plazo, idealmente más de cinco o diez años.
4.- No diversificar el portafolio
Apostar todo a una sola empresa o sector aumenta el riesgo. No diversificar es uno de los errores más frecuentes y costosos.
5.- Comprar sólo empresas “famosas” o conocidas
Elegir acciones porque la marca es popular o aparece en comerciales, sin revisar sus fundamentales, puede llevar a pagar caro por empresas que ya están en su punto más alto.
6.- Invertir por moda o por euforia del mercado
Entrar cuando una acción está en pleno rally, sin entender sus fundamentos, puede generar pérdidas cuando ese impulso se termina.
7.- No considerar el perfil de riesgo personal
Invertir en activos muy volátiles sin tolerancia al riesgo provoca ansiedad, estrés y decisiones impulsivas, como vender en pérdidas.
8.- Revisar la inversión todos los días
Monitorear constantemente los movimientos genera nerviosismo y fomenta decisiones precipitadas, cuando la inversión debe verse con visión de largo plazo.
9.- Invertir dinero que se necesitará en el corto plazo
Meter ahorros que se requerirán pronto expone al inversionista a vender en mal momento y asumir pérdidas innecesarias.
10.- No pedir orientación cuando se es principiante
Empezar sin asesoría ni guía aumenta la probabilidad de errores, sobre todo en las primeras etapas.
En conjunto, el mercado accionario ofrece oportunidades reales para hacer crecer el patrimonio, siempre que se aborde con información, disciplina y una estrategia clara. Sus beneficios pueden ser atractivos en el largo plazo, pero también implica riesgos que deben entenderse y gestionarse, por lo que invertir con criterio, diversificación y paciencia es clave para obtener los resultados deseados.
*Con información de Rafael Mejía
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