Descubre cómo escribir a mano fortalece la memoria, estimula el cerebro y podría ayudar a retrasar el deterioro cognitivo, según expertos.
Con la llegada de la tecnología y el registro de información de forma digital, escribir a mano parece una costumbre cada vez menos frecuente para akgunas personas. No obstante, especialistas han señalado que este hábito va más allá de plasmar ideas sobre el papel.
Descubre como la escritura a mano favorece la creación de nuevas conexiones neuronales y fortalece la llamada reserva cognitiva, una capacidad que ayuda al cerebro a afrontar los cambios asociados con el envejecimiento.
Cómo la escritura a mano ayuda contra el deterioro mental?
La escritura a mano activa distintas áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, la memoria, la coordinación y la planificación. Según la doctora Catalina Alatorre Cruz, investigadora del Instituto de Neurobiología de la UNAM, este proceso implica tres niveles de procesamiento.
Fonólogico: Encargado de transformar los sonidos en palabras
Grafémico: Responsable de convertir esas palabras en letras
Motor: Coordina los movimientos de la mano para escribir
A diferencia del uso del teclado, escribir a mano estimula más redes neuronales, lo que favorece la consolidación de la información y el aprendizaje. Además, la UNAM destaca que actividades como leer, escribir y aprender nuevas habilidades fortalecen la reserva cognitiva, una capacidad que ayuda al cerebro a compensar los efectos del envejecimiento.
Si bien esta práctica no previene enfermedades neurodegenerativas por sí sola, sí contribuye a mantener el cerebro activo y promover un envejecimiento saludable.
Hábitos sencillos para incorporar la escritura a mano y cuidar la salud del cerebro
Los especialistas recomiendan integrar esta práctica en la rutina diaria mediante actividades simples que estimulen el cerebro de forma constante.
Algunas opciones son:
Escribir la lista del supermercado en lugar de utilizar una aplicación
Llevar una agenda en papel para organizar actividades y compromisos
Tomar apuntes durante reuniones, clases o conferencias
Escribir un diario personal para registrar experiencias o emociones
Redactar cartas o notas para familiares y amigos
Practicar caligrafía o escritura en cursiva para mejorar la coordinación motora
Resolver crucigramas o ejercicios que impliquen escribir palabras y frases
Estos hábitos ayudan a mantener la mente activa y, además, favorecen la organización de ideas y el desarrollo de la creatividad.
La doctora Catalina Alatorre Cruz considera que tanto las escuelas como los hogares deberían conservar la escritura manual como parte de las actividades cotidianas. A su juicio, esta práctica no solo fortalece el aprendizaje, sino que también preserva una habilidad que forma parte de la cultura escrita y del desarrollo humano.
Aunque los dispositivos electrónicos han simplificado muchas tareas, sustituir por completo el lápiz y el papel podría significar la pérdida de un ejercicio que mantiene en funcionamiento distintos circuitos cerebrales.
excélsior






