La CFE será beneficiada con energía adquirida a precios competitivos en caso de que se construyan las centrales que financiarán los privados, que solo tendrán el 46% de la participación
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Energía (Sener) impulsan un nuevo esquema de participación entre privados y el estado para el desarrollo de centrales que se consideran estratégicas para el sector eléctrico nacional.
Se trata de los Esquemas para el Desarrollo Mixto de generación de energía, cuyos lineamientos fueron presentados la semana pasada a empresas e interesados en participar en la nueva figura prevista en la Ley del Sector Eléctrico y que, supuestamente, ahora se tendrán reglas claras y certidumbre jurídica.
Sin embargo, especialistas y analistas señalan que existe incertidumbre dentro de los interesados sobre los criterios financieros y, en especial, sobre los porcentajes de participación que tendrá la CFE y los privados.
De acuerdo con la presentación de la CFE, la estructura de capital indicativo es que la empresa estatal mantendrá –mínimo– el 54% de la participación y el privado el 46%. En el caso de la Comisión, hará aportaciones en especie, mientras que su socio realizará las aportaciones de capital o recursos financieros.
En duda
Carlos Flores, especialista en temas de energía, explicó que, de manera general, a ninguna empresa le va a resultar atractivo ser propietario sólo del 46% de la participación en un activo tras haber desembolsado el 100% de los recursos. Aunque habrá empresas que sean la excepción, pero ahí todo dependerá de las condiciones contractuales y muy particulares que se firmen con la CFE.
Dentro del 54% de participación de capital indicativo que tendrá la CFE, se consideran sus aportaciones en especie que pueden ser la gestión de permisos y trámites regulatorios, la adquisición de la energía, el contrato y las negociaciones para el uso de tierras.
Mientras que del lado del privado se tendrán que destinar los recursos económicos para el desarrollo y construcción del proyecto, así como su gestión y mantenimiento durante la operación.
“En el entorno actual, en el que el regulador aprueba otorgar permisos de generación a cuenta gotas y el operador facilita contratos de interconexión de la misma manera, sí es valioso que CFE ayude con la gestión de permisos, así como también tiene valor que la empresa pública se comprometa de largo plazo a la compraventa de la energía, eso le da bancabilidad al proyecto; sin embargo, pretender que ese nivel de aportación equivale al 54% de la participación accionaria no parece corresponder con la realidad del mercado y la experiencia global en este tipo de contratos”, aseguró.
La titular de la CFE, Emilia Calleja, dijo durante el discurso de presentación de los esquemas dijo que lo que se busca es acelerar el desarrollo de proyectos estratégicos en el país “sin perder de vista un principio fundamental, la rectoría del estado del sector eléctrico, se mantiene intacta. La CFE conserva en todo momento la planeación y la toma de decisiones estratégicas, los esquemas mixtos no sustituyan empresa pública ni trasladan responsabilidades esenciales”, puntualizó.
En tanto, Arturo Carranza, experto en temas de energía, señaló que los temas de financiamiento son relevantes para los inversionistas, por lo que siempre debe tener especial atención en las condiciones contractuales bajo las que desarrollar proyectos, y ahí es donde el porcentaje de asociación que tendrán resulta relevante, pues podría complicar el interés de las empresas.
“Para poder empezar a explorar si se ve una oportunidad o no a los esquemas mixtos hay que analizar esa parte del porcentaje de participación de, al menos, el 54% de la CFE, dentro de ese porcentaje ¿qué va a ser responsabilidad de la CFE? También hay que ver si las regiones en las que se tiene interés de desarrollar un proyecto ya se tengan algunos estudios previos de factibilidad, de interconexión. Hay que definir bien el alcance de la sociedad tanto de la CFE como del privado”, aseveró.
Otro factor determinante que evaluarán los privados son los tiempos de construcción de las centrales, que según la titular de la Sener, Luz Elena González, se espera que los proyectos puedan concluir su construcción en un periodo de tres años.
“Nuestro objetivo es que estas nuevas centrales, estas nuevas plantas se construyan en los próximos 3 años y que estén en operación antes del 2030. Los lineamientos establecen la aportación de recursos, el control estratégico de los proyectos, la selección de los participantes, el proceso de desarrollo, las características de los contratos (…) De nuestra parte pueden estar seguros que contarán con todas las facilidades para agilizar el avance de estos productos y dar cumplimiento a las reglas y las condiciones establecidas, por eso estamos poniendo las reglas muy claras del juego”, aseguró la funcionaria.
Aunque la Sener ha iniciado un proceso acelerado para presentar interés y acreditar los requisitos necesarios, a fin de que la construcción arranque en noviembre de este año, los especialistas consideran que habrá que ver si esos plazos se cumplen, alineando las obligaciones del estado con las de los privados que mantengan un interés en los esquemas.
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