Un metaanálisis que abarca 96 estudios y más de 9.400 participantes identificó una alteración estructural constante en la sustancia blanca del cuerpo calloso tanto en personas con esquizofrenia como con trastorno bipolar. Los detalles del hallazgo publicado en Nature Mental Health Estudio internacional analizó imágenes cerebrales de 4.424 personas con esquizofrenia o trastorno bipolar y 5.004 controles sanos para identificar alteraciones comunes en la sustancia blanca (Imagen Ilustrativa Infobae) Una revisión exhaustiva de estudios realizados durante los últimos treinta años respalda que la esquizofrenia y el trastorno bipolar comparten alteraciones cerebrales fundamentales, en particular en la integridad de la sustancia blanca. Este hallazgo, publicado en la revista Nature Mental Healthtras analizar datos de 96 investigaciones con miles de participantes, refuerza la hipótesis de un espectro de la psicosis que agrupa ambos diagnósticos bajo una misma categoría biológica y podría transformar tanto el diagnóstico como el desarrollo de tratamientos personalizados para los trastornos psicóticos. El análisis, liderado por equipos de la Universidad de Florencia, el Hospital Universitario de Ginebra y la Escuela Politécnica Federal de Lausana, identificó que, más allá de las diferencias sintomáticas clásicas, ambas enfermedades presentan patrones comunes en la conectividad cerebral. Los investigadores enfocaron su estudio en las alteraciones de la sustancia blanca del cuerpo calloso, la estructura que conecta ambos hemisferios cerebrales.null Según Saccaro, uno de los autores del trabajo, “esta alteración se observó en todo el espectro de la psicosis, en lugar de limitarse a un solo diagnóstico”. El hallazgo se mantuvo consistente tras considerar variables como la edad y el sexo, lo que indica que no se trata simplemente de un reflejo de la etapa o duración de la enfermedad. El metaanálisis incluyó 96 investigaciones realizadas durante tres décadas en distintos países y confirmó la presencia de patrones compartidos en la conectividad cerebral de ambos trastornos (Imagen Ilustrativa Infobae) La esquizofrenia ha sido definida históricamente como un trastorno caracterizado por alteraciones del pensamiento, alucinaciones, déficits cognitivos y delirios, mientras que el trastorno bipolar provoca fluctuaciones emocionales entre fases maníacas y depresivas. A pesar de esta diferenciación conceptual, el nuevo abordaje revela solapamientos biológicos notables.null Las vías de comunicación cerebral, conectadas por la sustancia blanca, actúan como autopistas de información que permiten el intercambio eficiente entre distintas regiones. Al analizar imágenes de resonancia magnética de 4.424 personascon trastornos del espectro psicótico y 5.004 controles sanos, el equipo detectó de manera sistemática reducciones en la anisotropía fraccional del cuerpo calloso y aumentos en la difusividad media en las fibras corticoespinales en ambos grupos de pacientes. La identificación de una alteración estructural común en la sustancia blanca respalda la existencia de un biomarcador potencial para el espectro de la psicosis. Este avance contribuye a comprender el origen biológico de las enfermedades mentales, una cuestión largamente debatida y con importantes implicancias para la detección, el pronóstico y el tratamiento. Saccaro subrayó: “Nuestros resultados sugieren que las futuras intervenciones podrían diseñarse para abordar estas interrupciones de la conectividad comunes, con el potencial de mejorar el funcionamiento cerebral en todas las categorías diagnósticas”. Un aspecto relevante es que estas alteraciones podrían constituir una vulnerabilidad temprana y no simplemente una consecuencia de la enfermedad establecida. El estudio recopiló y analizó la evidencia de tres décadas, incluyendo resonancias magnéticas realizadas en distintos países y considerando datos sobre edad y sexo de los participantes. Además, se compararon las características cerebrales de esquizofrenia y trastorno bipolar tanto de forma conjunta como individual, con el fin de identificar coincidencias y diferencias. Un modelo detallado de un cerebro humano, equipado con electrodos para registrar la actividad cerebral, es observado en un moderno laboratorio de neurociencia donde científicos analizan datos en computadoras. La imagen muestra equipos de monitoreo y una pantalla con señales eléctricas, representando investigaciones pioneras en neurología y tecnología médica. (Imagen Ilustrativa Infobae) El metaanálisis abarcó 96 estudios, con 4.424 pacientes y 5.004 controles en el análisis de anisotropía fraccional, y 1.607 pacientes y 1.709 controles en la evaluación de la difusividad media. Los resultados muestran que las alteraciones del cuerpo calloso persisten como constante en el espectro de la psicosis, independientemente del diagnóstico específico. Uno de los principales interrogantes es si estas anomalías cerebrales aparecen antes de los primeros síntomas clínicos o después del desarrollo de la enfermedad. Saccaro adelantó que su grupo evaluará ahora estudios longitudinales para determinar si la disrupción de la conectividad cerebral puede considerarse un factor de riesgo primario. Las próximas líneas de investigación buscarán integrar imágenes cerebrales con datos genéticos, clínicos y cognitivos. Este enfoque multidimensional tiene el potencial de revolucionar el diagnóstico temprano y la estratificación de riesgos en psiquiatría, al permitir una atención verdaderamente personalizada basada en las características biológicas de cada paciente. El cuerpo calloso se perfila como un nodo clave en la fisiopatología de la psicosis y una vía innovadora para comprender y tratar estos complejos trastornos cerebrales. Las alteraciones detectadas en la sustancia blanca del cuerpo calloso podrían funcionar como biomarcador para el espectro de la psicosis, según resultados publicados en Nature Mental Health (Imagen Ilustrativa Infobae) Qué es la esquizofrenia La esquizofrenia, según la Clínica Mayo, es una enfermedad mental grave que afecta el modo de pensar, sentir y comportarse de las personas. Puede dar lugar a una mezcla de alucinaciones, ideas delirantes y pensamientos y comportamientos desorganizados. Las alucinaciones consisten en ver cosas o escuchar voces que los demás no perciben, mientras que las ideas delirantes son creencias firmes sobre hechos que no son ciertos. Puede parecer que quienes la padecen han perdido contacto con la realidad, lo que dificulta su vida cotidiana. Las personas con esquizofrenia requieren tratamiento de por vida, que incluye medicamentos, terapia de conversación y apoyo para afrontar las actividades diarias. Muchas no reconocen su enfermedad y pueden rechazar el tratamiento, lo que motiva que numerosos estudios hayan analizado las consecuencias de la psicosis no tratada. Este grupo suele presentar síntomas más graves, mayor número de hospitalizaciones, deterioro en el razonamiento y en el funcionamiento social, lesiones y, en algunos casos, fallecimiento. El tratamiento temprano ayuda a controlar los síntomas y mejora el pronóstico a largo plazo. Los síntomas, según Mayo Clinic, incluyen ideas delirantes —creencias irreales o falsas, como pensar que se es víctima de persecución, poseedor de