En días recientes comenzó a circular en redes sociales la convocatoria para lo que sería la primera reunión de therians en Monclova. El anuncio generó curiosidad, burlas y también cuestionamientos entre usuarios locales que desconocían el significado del término.
Los therians son personas que expresan una conexión profunda —emocional, espiritual o psicológica— con un animal específico. No se trata de disfraces o entretenimiento, sino de una identidad que, según quienes forman parte de esta comunidad, representa una vivencia interna. El fenómeno ha crecido principalmente a través de plataformas como TikTok e Instagram, donde jóvenes comparten contenido relacionado con esta identidad.

En el caso de Monclova, la convocatoria se difundió de manera digital y rápidamente se volvió tema de conversación. Sin embargo, no hubo información oficial sobre organización formal, número de asistentes o actividades programadas. Más allá de la magnitud del encuentro, lo que sí quedó claro fue el impacto mediático que generó.
El surgimiento de este tipo de comunidades plantea preguntas importantes sobre identidad, pertenencia y las nuevas formas de expresión juvenil en la era digital. Para algunos se trata de una moda pasajera; para otros, de una forma legítima de autodefinición.
La reunión en Monclova, más que un evento aislado, refleja cómo las tendencias globales encuentran eco en lo local y cómo las redes sociales siguen moldeando las conversaciones públicas.
Yuliana Moya






